
Cuando salíamos de hacer la ecografía, la verdad, estaba totalmente mareado de tanto tumbo que me hicieron dar. Que si vuelta para allá, ahora para acá, boca arriba, boca abajo,... joder cuanto traqueteo. No creía yo que era tan importante ya, antes incluso de nacer.
Pero bueno, en esas estaba, reponiéndome del susto, cuando oí a una doctora que decía ¡¡ya se la he visto, es un niño¡¡. No sé a qué se refería, pero sentí como a mi madre se le llenaron los pulmones de aire y me llegó un suspiro de ella. A lo mejor se refería la doctora a una foto de la eco que le dió a mi madre, mientras le decía "mira, mira que grande es".
Lo que sí le escuché claramente era como le decía a alguien, -debía ser mi padre, porque se lo dijo de una manera muy cariñosa- que "va a ser Javier, es un muchacho".
Debe ser una palabra estupenda, porque a partir de ese momento no paran de decirla: que si Javier para arriba, Javier se mueve, qué hambre tiene Javier... El caso es que suena bonita.
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