martes, 9 de diciembre de 2008
He oido decir que parte de mi familia es dominicana
Estoy cansadísimo de las patadas y puñetazos que le he dado a mi madre durante todo el fin de semana. Casi agotado. Le oi a mami hablar con su familia en RD, con mi abuela Elvira y mi tía Rosanna, que tiene muchos deseos de conocerme. Bueno, el caso es que mi madre le dió mi dirección de internet (en las normales no existo todavía) para que hoy, desde su trabajo en la Tienda Amarilla, la de Esmeraldo y Adela, en un pueblo llamado Moca, pueda "verme" (ejem, ejem,... es un decir) e imprimir la paginita para enseñársela a mi abuela Elvira y mi tío Rubi. También la puede enseñar a las féminas de Moca, para que se vayan preparando.
sábado, 6 de diciembre de 2008
Cómo demonio me llamarán

Cuando salíamos de hacer la ecografía, la verdad, estaba totalmente mareado de tanto tumbo que me hicieron dar. Que si vuelta para allá, ahora para acá, boca arriba, boca abajo,... joder cuanto traqueteo. No creía yo que era tan importante ya, antes incluso de nacer.
Pero bueno, en esas estaba, reponiéndome del susto, cuando oí a una doctora que decía ¡¡ya se la he visto, es un niño¡¡. No sé a qué se refería, pero sentí como a mi madre se le llenaron los pulmones de aire y me llegó un suspiro de ella. A lo mejor se refería la doctora a una foto de la eco que le dió a mi madre, mientras le decía "mira, mira que grande es".
Lo que sí le escuché claramente era como le decía a alguien, -debía ser mi padre, porque se lo dijo de una manera muy cariñosa- que "va a ser Javier, es un muchacho".
Debe ser una palabra estupenda, porque a partir de ese momento no paran de decirla: que si Javier para arriba, Javier se mueve, qué hambre tiene Javier... El caso es que suena bonita.
Mi primera entrada

Aún no he nacido y ya estoy escribiendo. No es mala señal de lo que me deparará el futuro, pero he oido la voz de mi madre que decía, como un eco lejano, que las cosas no están bien. No sé a qué se refiere, pues a mí todavía no me preocupan las cosas que me voy a encontrar ahí fuera, pero por los latidos de su corazón intuyo una cierta preocupación.
A quien no oigo todavía es a mi padre, pero si me llegan ruidos y voces de fuera por las que deduzco que en la que va a ser mi casa hay jaleo. Ya me enteraré después.
Mientras tanto, aquí estoy tan a gustito, dentro de lo que es mi hogar hasta el mes de abril, ... cogiendo fuerzas y creciendo. La verdad es que el vientre de mi madre es muy placentero y tranquilo. Veremos qué me encuentro ahí fuera. No obstante, por si dudais lo bien que estoy, aquí teneis mi primera aparición en público. No está muy clara la eco pero ya os ofreceré una mejor imagen dentro de muy poco tiempo.
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