Javier ya ha cumplido sus seis meses. Después de las calores del verano ¡y qué verano, por Dios! hemos terminado de sufrir con las diarreas, los cólicos,... y todo se desarrolla de una manera más normal. El chiquitín ya se atreve con las papillas y con las rosquillas y es que ya se está preparando para echar su primer diente.Los fríos comienzan a hacer su aparición y ¡hay que ver lo listos que nacen ahora los zagales! ni se destapa por las noches, je, je,... por si acaso.
Aparte de los gritos usuales para comunicarse con nosotros, está realizando prácticas de dicción y ya ha aprendido a decir "abú... abú...". No sabemos qué significa, pero ya aprenderemos nosotros también.
En fin, muchas preocupaciones, calentamientos de cabeza y responsabilidad, pero merece la pena ¡Javier es tan bonito y cariñoso¡


