domingo, 19 de julio de 2009

El que no llora, no mama


Cierto, cierto, es cierto eso. Aunque yo no suelo llorar, lo que se dice llorar, por nada, excepto cuando se me vacía el estomaguito. Bueeeeeno, entonces si que suelto un gran alarido, como si me estuvieran matando, pongo el cronómetro en marcha y le doy a mi mami 5 segundos para que se prepare las mamas y me enchufe a ellas.
Si no lo hace, no os quiero decir nada de la tralladera que le monto: gritos, espasmos, arañazos, golpes de cabeza.... Me meo encima, me hago caca con mucho olor, pongo cara de estreñido.... Pero ¡ah, que bien! ya noto el calorcito de mi lechecita y es el momento de centrarse en la labor de alimentarme, engordar y hacerme mayor. Y si no mira en las fotos cómo me he puesto en tan solo dos meses y medio.